Mejores dispositivos para monitorizar entrenamiento de fuerza

Mejores dispositivos para monitorizar entrenamiento de fuerza

Los dispositivos para monitorizar el entrenamiento de fuerza han pasado de ser algo que solo veíamos en entrenamientos de profesionales, a verse en rutinas de entrenadores personales y deportistas no profesionales.

El entrenamiento de fuerza ha dejado de basarse solo en la experiencia y la observación y ahora es un proceso cada vez más apoyado por datos objetivos.

Cuando medimos variables como la velocidad de ejecución, la potencia generada, la fuerza aplicada o el nivel de fatiga podemos conocer mejor cómo responde cada deportista al entrenamiento y tomar decisiones más acertadas.

En los últimos años, el control de cargas ha evolucionado gracias al desarrollo de nuevas tecnologías.

Tenemos a nuestra disposición encoders lineales, sensores inerciales, plataformas de fuerza o aplicaciones de análisis por vídeo, los cuales antes solo veíamos en centros de alto rendimiento y equipos profesionales.

Actualmente, entrenadores personales, gimnasios y preparadores físicos tienen a su disposición sistemas de monitorización cada vez más precisos y a buen precio, lo que supone contar con algunos beneficios:

  • Los entrenadores pueden individualizar mejor sus programas de entrenamiento.
  • Los deportistas optimizan su rendimiento y reducen el riesgo de lesión.
  • Los centros deportivos pueden ofrecer un servicio más profesional y diferenciado.

En este artículo vamos a ver los mejores dispositivos para monitorizar el entrenamiento de fuerza, cómo funcionan, qué variables miden, cuánto cuestan y para qué tipo de deportistas están recomendados.

Utilidad de monitorizar el entrenamiento de fuerza

Monitorizar el entrenamiento de fuerza es cada vez más importante para entrenadores personales, preparadores físicos y deportistas, ya que permite obtener información objetiva sobre cómo responde el organismo a las cargas de trabajo y hace que se puedan tomar decisiones basada en datos.

Vamos a ver en qué nos pueden ayudar los dispositivos para monitorizar el entrenamiento de fuerza:

  • Control de la carga de entrenamiento: Uno de los principales motivos para monitorizar el entrenamiento es controlar la carga aplicada en cada sesión. Tenemos aparatos y tecnologías con los que es posible conocer variables como la velocidad de ejecución, la potencia o el volumen total de trabajo hecho. Esto ayuda a ajustar la intensidad del entrenamiento y evitar tanto el exceso como el déficit de estímulo.
  • Prevención de lesiones: Acumular demasiada fatiga es uno de los factores que más influyen en la aparición de lesiones. La monitorización del entrenamiento de fuerza permite detectar caídas en el rendimiento, cambios en los patrones de movimiento o signos de sobrecarga antes de que afecten al músculo o articulación. De esta forma, se pueden hacer ajustes en la planificación.
  • Optimización del rendimiento: Los datos que sacamos de estos dispositivos nos permiten identificar qué métodos de entrenamiento dan mejores resultados en cada deportista. Con esto, es posible optimizar las sesiones para mejorar la fuerza, la potencia o la velocidad de manera más eficiente y con menor margen de error.
  • Individualización de programas: Cada persona responde de forma diferente al entrenamiento. La monitorización hace que podamos adaptar las cargas y los objetivos a las características y necesidades individuales de cada deportista, mejorando los resultados de los programas de entrenamiento.
  • Seguimiento de la progresión del deportista: Por último, medir el rendimiento en fuerza de forma periódica hace que podamos comprobar la evolución real del deportista a lo largo del tiempo. Esta información es importante para evaluar la efectividad de la planificación, establecer nuevos objetivos y mantener la motivación gracias a evidencias objetivas de mejora.

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Qué variables se pueden medir en un entrenamiento de fuerza

La tecnología aplicada al entrenamiento hace que podamos analizar algunas variables que ayudan a entender cómo responde el deportista a las cargas de trabajo.

Estos datos son necesarios para optimizar el rendimiento, prevenir lesiones y crear programas de entrenamiento más adaptados y eficaces.

  • Velocidad de ejecución: La velocidad a la que se mueve una carga es una de las variables más utilizadas actualmente. Con ella podemos conocer el nivel de esfuerzo real del deportista y ajustar la intensidad del entrenamiento sin depender solo del peso que está moviendo. Es la base del entrenamiento basado en la velocidad (VBT).
  • Potencia desarrollada: La potencia es la combinación de fuerza y velocidad, y muestra la capacidad de generar trabajo en el menor tiempo posible. Conocer la potencia va a ser útil en deportes donde hay que hacer acciones explosivas, como saltos, sprints o cambios de dirección.
  • Fuerza aplicada: La medición de la fuerza permite cuantificar la capacidad del deportista para vencer una resistencia. Esta variable suele medirse con plataformas de fuerza o dispositivos específicos utilizados en entornos de alto rendimiento.
  • Rango de movimiento: El recorrido que hace una articulación durante un ejercicio nos da información sobre la calidad técnica, la movilidad y limitaciones funcionales. Un rango de movimiento adecuado se asocia con una ejecución más eficiente y segura.
  • Fatiga neuromuscular: La disminución de la capacidad para generar fuerza o velocidad puede indicar la aparición de fatiga. Detectar la fatiga a tiempo ayuda a evitar el sobreentrenamiento y facilita una mejor planificación de las cargas.
  • Frecuencia cardíaca: Aunque es una variable a controlar más habitual en entrenamiento cardiovascular, la frecuencia cardíaca también nos da información útil sobre la respuesta fisiológica al entrenamiento de fuerza, sobre todo durante sesiones de alta intensidad.
  • Variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV): La HRV mide la capacidad de recuperación del sistema nervioso autónomo. Cuando los valores son adecuados quiere decir que hay una buena disposición para entrenar, y cuando hay descensos durante mucho tiempo pueden deberse a fatiga acumulada o estrés.
  • Volumen y densidad del entrenamiento: El volumen hace referencia al trabajo total realizado, mientras que la densidad relaciona ese trabajo con el tiempo usado. Las dos variables son importantes para controlar la carga global y evaluar la evolución del deportista a lo largo del tiempo.

Tipos de dispositivos para monitorizar el entrenamiento de fuerza

Actualmente tenemos diferentes dispositivos con los que medir variables como la velocidad de ejecución, la potencia, la fuerza aplicada, la fatiga o la activación muscular.

Vamos a ver cuáles son los principales tipos de dispositivos para monitorizar el entrenamiento de fuerza:

Encoders lineales

Encoders lineales

Los encoders lineales se han popularizado bastante, ya que son de las herramientas más precisas para monitorizar el entrenamiento de fuerza.

Un encoder es un dispositivo conectado a una cuerda extensible que se fija a la barra o al implemento utilizado durante el ejercicio.

Cuando el deportista hace el movimiento, el encoder registra el desplazamiento de la carga y calcula variables como:

  • Velocidad media
  • Velocidad máxima
  • Potencia
  • Aceleración

Con estos datos se puede utilizar el entrenamiento basado en la velocidad (Velocity Based Training o VBT).

Su uso es bastante sencillo: se pone el dispositivo cerca de la barra, se conecta la cuerda al implemento y se empieza la medición con una aplicación móvil o software específico.

Son muy habituales en centros de alto rendimiento, gimnasios con cierto nivel y entrenadores especializados en fuerza.

Velocity Based Training o VBT

Acelerómetros y sensores inerciales

Acelerómetros y sensores inerciales

Los sensores inerciales utilizan acelerómetros, giroscopios y magnetómetros para registrar el movimiento en 3 dimensiones.

A diferencia de los encoders, los acelerómetros suelen ser dispositivos más pequeños que se ponen directamente sobre la barra, una mancuerna o en el cuerpo del deportista.

Con los acelerómetros y sensores inerciales podemos estimar velocidad, potencia, aceleración y calidad del movimiento en el entrenamiento de fuerza.

Su principal ventaja es la portabilidad y facilidad de uso.

Para utilizarlos basta solo fijar el sensor al material o a una zona del cuerpo y sincronizarlo con una aplicación móvil.

Son bastante habituales entre entrenadores personales y preparadores físicos que quieren equilibrio entre precisión y coste.

equilibrio entre precisión y coste

Plataformas de fuerza

Plataformas de fuerza

Las plataformas de fuerza son una de las tecnologías más avanzadas para la evaluación del rendimiento físico y la fuerza.

Son superficies que tienen sensores que pueden medir las fuerzas que el deportista hace contra el suelo.

Con las plataformas de fuerza se pueden analizar saltos, aterrizajes, asimetrías entre extremidades, producción de fuerza, potencia y niveles de fatiga neuromuscular.

Además, nos dan información muy valiosa para prevenir lesiones y procesos de readaptación deportiva.

Las plataformas de fuerza son bastante fáciles de usar: el deportista hace pruebas específicas sobre la plataforma mientras el software registra automáticamente los datos.

Sin embargo, la interpretación de los resultados requiere una formación más especializada.

Por su elevado coste, suelen estar solo en centros de investigación, equipos profesionales y clínicas y gimnasios de alto rendimiento.

Wearables deportivos

Wearables deportivos

Los wearables incluyen relojes deportivos, bandas de frecuencia cardíaca, pulseras inteligentes y otros dispositivos tan habituales hoy en día que se llevan puestos durante el entrenamiento.

Aunque no están diseñados específicamente para medir fuerza, nos dan información complementaria bastante útil.

Entre las variables más habituales tenemos la frecuencia cardíaca, la variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV), el gasto energético, la calidad del sueño y los niveles de recuperación.

Su uso es bastante sencillo: solo hay que colocarlos en la muñeca o en el pecho y sincronizarlos con la aplicación correspondiente, o ver los datos en el propio reloj.

Gracias a su accesibilidad y precio relativamente asequible, son una de las herramientas más utilizadas por deportistas aficionados y entrenadores personales.

Sistemas de captura de movimiento

Sistemas de captura de movimiento

Los sistemas de captura de movimiento en entrenamientos de fuerza analizan la técnica de ejecución con cámaras especializadas o sensores ópticos.

Pueden reconstruir el movimiento del cuerpo en 2 o 3 dimensiones y darnos información biomecánica detallada.

Con los sistemas de captura de movimiento se pueden estudiar ángulos articulares, velocidad de segmentos corporales, coordinación motora y eficiencia técnica en ejercicios de fuerza.

Hace años hacía falta laboratorios con varias cámaras y marcadores reflectantes puestos sobre el cuerpo del deportista.

Sin embargo, los avances actuales en visión artificial han creado sistemas más accesibles que funcionan solo con cámaras convencionales.

Su principal aplicación es el análisis biomecánico, la investigación y la optimización de la técnica deportiva.

principal aplicación es el análisis biomecánico

Aplicaciones móviles con análisis por vídeo

Las aplicaciones de análisis por vídeo han hecho más fácil la monitorización del entrenamiento de fuerza.

Se utiliza la cámara de un smartphone o una tablet, y con ellas se pueden calcular variables como la velocidad de ejecución o el rango de movimiento.

Para ello se deberá grabar el ejercicio y seleccionar determinados puntos de referencia para que el software analice el desplazamiento de la carga.

Algunas aplicaciones pueden hacer hasta el análisis automático con inteligencia artificial.

Su principal ventaja es el bajo coste en comparación con otras tecnologías.

Aunque su precisión suele ser menor a la de un encoder lineal, van a dar resultados suficientemente fiables para muchos entrenadores y deportistas.

Sistemas de electromiografía (EMG)

Sistemas de electromiografía (EMG)

La electromiografía, conocida como EMG, permite medir la actividad eléctrica producida por los músculos durante una contracción.

Es una de las herramientas más avanzadas para analizar la activación muscular en los estudios.

Los sistemas EMG utilizan electrodos que se ponen sobre la piel, directamente encima del músculo que se quiere evaluar.

Estos sensores registran las señales eléctricas que generan las fibras musculares y las envían a un software que interpreta la intensidad y el patrón de activación.

Gracias a la electromiografía podemos saber qué músculos participan en un ejercicio, comparar diferentes variantes técnicas o conocer desequilibrios musculares.

Por este motivo, la electromiografía se utiliza bastante en investigación, rehabilitación, readaptación deportiva y programas avanzados de entrenamiento de fuerza.

Aunque para utilizar la electromiografía hace falta conocimientos específicos, ofrece información que ningún otro dispositivo puede darnos sobre el funcionamiento interno del sistema muscular.

dispositivo puede darnos sobre el funcionamiento interno del sistema muscular

Comparativa de los mejores dispositivos para monitorizar fuerza

Una vez hemos visto los dispositivos para monitorizar fuerza, vamos a ver una comparativa general entre todos ellos.

A la hora de elegir un dispositivo para monitorizar el entrenamiento de fuerza, no hay una única opción “mejor”, sino herramientas más adecuadas según el objetivo, el nivel del entrenador y el contexto.

La comparativa debe basarse en variables como precisión, facilidad de uso, coste, tipo de información que ofrecen y aplicabilidad en el día a día.

Los encoders lineales son una de las opciones más equilibradas entre precisión y aplicabilidad práctica.

Nos dan datos muy fiables sobre velocidad, potencia y desplazamiento de la carga, lo que los hace una herramienta adecuada para el entrenamiento basado en la velocidad (VBT).

Son útiles en entrenadores personales avanzados, centros de rendimiento y equipos deportivos, con un rango de precio medio-alto.

Por otro lado, los sensores inerciales son una alternativa más portátil y económica.

Aunque su precisión puede ser inferior a la de un encoder, permiten obtener datos útiles de forma rápida y sencilla, lo que los hace muy adecuados para entrenadores personales y gimnasios comerciales.

Las plataformas de fuerza son el nivel más alto en cuanto a precisión, sobre todo para medir fuerza, potencia y asimetrías.

Sin embargo, su precio y complejidad de interpretación hacen que su uso esté reservado a laboratorios, clubes profesionales y centros de alto rendimiento.

Los wearables deportivos y aplicaciones móviles son un complemento de información fisiológica y de control básico del rendimiento.

Son accesibles, fáciles de usar y muy útiles para el seguimiento general, aunque no sustituyen a dispositivos específicos de fuerza.

complemento de información fisiológica y de control básico del rendimiento

Tipo de Dispositivo Precisión Facilidad de Uso Rango de Coste Variables Principales Uso Recomendado
Encoders lineales Muy Alta Media Medio - Alto Velocidad media/máx, potencia, desplazamiento Entrenamiento basado en velocidad (VBT)
Sensores inerciales (IMU) Media - Alta Alta Medio Velocidad, potencia, aceleración 3D Portabilidad para entrenadores personales
Plataformas de fuerza Excelente (Gold Standard) Baja (requiere formación) Alto Fuerza vertical, asimetrías, RFD, saltos Centros de alto rendimiento y clínicas
Wearables deportivos Baja (para fuerza) Muy Alta Bajo - Medio Frecuencia cardíaca, HRV, recuperación Control de carga interna y salud general
Sistemas captura de movimiento Alta Media Alto Ángulos articulares, biomecánica, 2D/3D Análisis técnico e investigación
Apps de análisis por vídeo Aceptable Alta Muy Bajo Velocidad de ejecución, ROM Iniciación al VBT con bajo presupuesto
Electromiografía (EMG) Excelente Baja Alto Activación y fatiga muscular Rehabilitación y estudios biomecánicos

¿Qué dispositivos para monitorizar fuerza elegir según cada perfil?

Elegir entre los dispositivos para monitorizar el entrenamiento de fuerza debe ser algo en función del contexto, nivel de exigencia y los recursos disponibles.

No todos los perfiles necesitan la misma tecnología ni el mismo nivel de precisión.

  • Entrenador personal autónomo: Para un entrenador personal que trabaja de forma independiente, lo ideal es utilizar herramientas prácticas, portátiles y con buena relación calidad-precio. Los sensores inerciales, encoders si entran en presupuesto y las aplicaciones móviles con análisis por vídeo suelen ser la mejor opción, ya que permiten medir variables como la velocidad de ejecución sin gastar mucho.
  • Gimnasio o centro de entrenamiento: En un gimnasio o centro de entrenamiento, la prioridad es ofrecer un servicio profesional sin complicar demasiado la operativa diaria. Los encoders lineales son la mejor opción, ya que permiten implementar entrenamiento basado en la velocidad de forma sencilla y fiable, mejorando la calidad del servicio ofrecido.
  • Preparador físico de deportes de equipo: El preparador físico necesita un enfoque más completo. Combinar encoders, wearables y plataformas de fuerza (cuando sea posible) hará que tenga una visión general del rendimiento, tanto en sala de fuerza como en el campo.
  • Centro de alto rendimiento: En este entorno se trabaja con tecnología avanzada. Las plataformas de fuerza, sistemas de captura de movimiento y electromiografía (EMG) son habituales para un análisis del rendimiento y la prevención de lesiones.
  • Estudiantes de ciencias del deporte: Para quienes están en formación, lo más recomendable es empezar con herramientas accesibles como apps móviles, wearables y sensores básicos. Así se puede entender los fundamentos de la monitorización antes de pasar a tecnologías más complejas.

La información que encuentras aquí está pensada únicamente con propósitos educativos e informativos. No pretende, bajo ninguna circunstancia, ser un sustituto del asesoramiento, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre que tengas alguna preocupación de salud, es crucial que consultes a un profesional de la salud cualificado.

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